No sé escribir en breves palabras un sentimiento,
no sé expresar sin tocarte, lo que siento.
No puedo recordar cómo fue
no puedo entender cómo pasó
pero acá estás, frente a mí
sonriéndole a la vida, sonriéndole al amor.
¿Qué pensar cuando estás ahí?
¿Qué decir cuando ya no hay que decir?
Las palabras una vez más
se acortan, se ahogan,
ya no se oyen,
sólo murmuran...
Y una vez más aparece en escena
ese beso tierno que me condena
a un sinfin de fantasías
donde sólo me llevas y me traes de rodillas.
Quiero resvalarme en tu pecho,
olvidar lo malo, dejar lo bueno;
recordar la noche anterior
y volver a sonreír, pensando que por fin
encontré lo que siempre pedí.
Y si a veces desiluciono
no es mi intención,
yo también me traiciono...
Arrastrame a tu tiempo
arrastrame a tu manera
por lo que más quieras
no me traigas de vuelta.
Me pongo firme ante tu palabra
para no parecer menos,
no es que ya no te quiera
es que te amo por completo.
Quizás no sea lo mejor,
pero ya no me quedan dudas...
puedo darte de mí,
todo lo que vos quieras.