En enero soñé algo muy extraño. Después de 4 años luchando contra él y sus recuerdos, soñé lo siguiente...
Estábamos en un cumpleaños en una isla, me acuerdo incluso las personas que estaban allí: Román, Seba, Rizzu, Tala, Dudi, Caro, Biancho, Ailo, Juli y yo. Nos escápabamos de la casa y encontrábamos una laguna de barro, todos comenzaban a meterse y no sé por qué razón yo me ponía una capa a lo matrix y me metía para no mancharme. Todos volvían a la casa, menos yo que cruzaba la laguna y llegaba a una isla desierta. Me tomaba el trabajo de volver a la casa en donde estaban todos para avisar que había una isla del otro lado de la laguna.
Íbamos, y nos encontrábamos una casa. Nos quedábamos todos juntos sentados y empezaba a llover muy grosso, con truenos, relámpagos y todos sus derivados, hasta incluso se caían los árboles. Resulta que intentábamos abrir la puerta de la casa, y buscábamos por todos lados la llave, hasta que la encontrábamos enterrada. Entrábamos y habían camas en un patio, y había otra puerta donde daba a una sola habitación con dos camas pequeñas. En una de ellas estaba Eve, que no quería moverse de donde estaba.
Paraba de llover, salíamos y había un día re lindo. Íbamos con Dudi a caminar por la isla, saltando y corriendo, en eso aparecía una casa muy alta con una ventanita redona muy pequeña en donde se asomaba un nene.
Dudi: mirá, tu cuñadito.
Betsi: ¿De qué cuñado me estás hablando?!
Dudi: el hermanito de "él".
Aparecía de la nada la madre de él, y me invitaba a ir al teatro (si, al teatro:/) Yo me negaba y en eso desaparecía toda la casa y me encontraba en un teatro. Millones de sillas, que apuntaban hacia Dudi y yo. En eso me fijaba y estábamos arriba del escenario vestidas onda dama antigua. Y Dudi me obligaba a bailar el balse con ella, la gente nos aplaudía y yo no entendía nada. Terminaba el "show" y aparecía él invitándome a su casa a ver una película. Me negaba nuevamente y cuando me daba vuelta Dudi ya no estaba. Solamente él y yo, un sillón y una tele con una película en play. De repente se paraba todo, y él ya no estaba, yo estaba sola, sin casa de la isla y sin laguna para volver...
martes, 22 de febrero de 2011
domingo, 20 de febrero de 2011
Soledad .-
Si bien el conformismo es una manera de optimismo bien vista por todo aquel que sufre, tiene su contra. Ésta es el hecho de mentirse. Le vemos el lado positivo y no está mal, pero no caigamos en eso al punto de sonreír creyendo que todo está bien, porque de todas formas vas a volver a tu lugar y en soledad, vas a deprimirte.
Cada uno tiene sus tiempos, sus límites, sus soledades y principalmente esta última. Las soledades siempre están a nuestro alcance. Puede faltarnos alguien en quien apoyarnos cuando aparece algún malestar, pero ella no. Es por eso que siempre se recurre a la soledad, siempre ante cualquier situación de fastidio, tristeza, melancolía o enojo, el silencio es nuestra primera palabra, el llanto nuestro primer paso a la descarga y la soledad nuestra primera compañía. Qué fácil es sufrir y qué difícil es estar bien, "conforme" con nosotros mismos. Pensar que no es tan difícil imaginar o creer que uno puede sentirse a gusto, pensamos y sin embargo caemos en el inconfundible malestar que provoca el estar solo. Las inconfudibles ansias de conocer a alguien que borre la soledad, la necesidad de conformarse con un poco de cariño y compañía. Ante cualquier peligro, nos tomamos de alguien para no estar solos, para no sufrir, para que esta vez la soledad no sea nuestra primera compañía, para que el silencio no sea nuestra primera palabra y para que el llanto no sea la descarga.
Una persona puede sernos infiel (amistosamente hablando) y fallarnos cuando uno puede necesitarlo. ¿Qué se hace? ¿A quién se recurre? Al fin de cuentas a la soledad siempre se llega. Y es así como al fin comprendemos que la única fiel a nuestros días depresivos, la única que no puede fallarnos, a la que siempre se puede recurrir, la que odiamos y a la vez necesitamos tanto es ella. Y entonces entendemos que la soledad es nuestra mejor compañía, que el silencio es nuestra mejor palabra y el llanto la mejor manera de descargarse...
Betsabé .-
Cada uno tiene sus tiempos, sus límites, sus soledades y principalmente esta última. Las soledades siempre están a nuestro alcance. Puede faltarnos alguien en quien apoyarnos cuando aparece algún malestar, pero ella no. Es por eso que siempre se recurre a la soledad, siempre ante cualquier situación de fastidio, tristeza, melancolía o enojo, el silencio es nuestra primera palabra, el llanto nuestro primer paso a la descarga y la soledad nuestra primera compañía. Qué fácil es sufrir y qué difícil es estar bien, "conforme" con nosotros mismos. Pensar que no es tan difícil imaginar o creer que uno puede sentirse a gusto, pensamos y sin embargo caemos en el inconfundible malestar que provoca el estar solo. Las inconfudibles ansias de conocer a alguien que borre la soledad, la necesidad de conformarse con un poco de cariño y compañía. Ante cualquier peligro, nos tomamos de alguien para no estar solos, para no sufrir, para que esta vez la soledad no sea nuestra primera compañía, para que el silencio no sea nuestra primera palabra y para que el llanto no sea la descarga.
Una persona puede sernos infiel (amistosamente hablando) y fallarnos cuando uno puede necesitarlo. ¿Qué se hace? ¿A quién se recurre? Al fin de cuentas a la soledad siempre se llega. Y es así como al fin comprendemos que la única fiel a nuestros días depresivos, la única que no puede fallarnos, a la que siempre se puede recurrir, la que odiamos y a la vez necesitamos tanto es ella. Y entonces entendemos que la soledad es nuestra mejor compañía, que el silencio es nuestra mejor palabra y el llanto la mejor manera de descargarse...
Betsabé .-
Nostalgia .-
Con el paso del tiempo uno va superando pequeñas cosas, detalles que en otro momento quizá no fueron tan pequeños. Hemos vivido (y la seguimos viviendo) una vida llena de sorpresas buenas o malas, cada uno reacciona a su manera. Tengo la curiosidad de buscarle al conflicto un por qué, darle una conclusión, una forma de exterminarlo aunque sea bueno o malo; el hecho es que a veces uno no encuentra el por qué. ¿Por qué la gente se va? ¿Por qué la gente lastima? ¿Por qué la gente sufre? ¿Por qué la gente vuelve? El por qué es sencillo: la vida es una sola, la gente vive a su manera. Busca remedios para los dolores, busca la felicidad en la tristeza, busca el maldito conformismo. ¿Y saben qué es peor? Jamás alguien está conforme, no existe la conformidad cuando uno tiene problemas. No existe el optimismo cuando se sufre y aunque esta esté, no parece existir. Tenemos miedo cuando debemos enfrentar algo y eso nos deja parados en el mismo lugar donde empezamos. Parece no tener nunca un fin; es peor cuando uno es el problema, cuando uno mismo se vé un problema en sí. ¿Cómo se extermina? ¿Cómo nos damos una conclusión? Pueden pasar muchas cosas y la más simple es la nostalgia. No se entiende el hecho por el cual uno siempre termina en ella, simplemente es así y a ella siempre se llega cuando se trata de problemas. ¿El optimismo, la conclusión, la felicidad, el remedio y la conformidad? ¿A dónde se van todos ellos cuando el problema llega para quedarse? Nunca se van, sólo que no los vemos. La nostalgia es más fuerte que ellos...
Betsabé .-
Betsabé .-
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