jueves, 22 de diciembre de 2011

Quizás suena más raro evitar decir siempre lo que es obvio en nosotros dos. Me sorprende que aún no tenga el tiempo necesario para demostrarte todo lo que te amo, un día ya no basta para hacértelo sentir. Nunca imaginé que esto me volvería a pasar, estar así... tan loca y perdidamente enamorada de un hombre al que conocí aquella noche. Jamás creí que iba a poder aflojarme y dejarme llevar por mis impulsos, pero sin embargo lo hice y todo eso llevó a cabo que siguiéramos encontrándonos, viéndonos, besándonos, tocándonos y todas aquellas cosas increíbles que hicimos para no cortar lo que habíamos empezado.
Hace 8 meses yo era una mujer diferente, con pocas ganas de jugar al amor, con pocas ganas, en sí, de levantarme y fingir una sonrisa que no pertenecía a mi cuerpo. A veces siento que te aburro con estas historias, o con las cosas que te escribo. No me animo a mostrarte TODO lo que escribí en 8 meses, porque tengo miedo de que te asustes... por más que me cueste aceptarlo, soy demasiado cursy, demasiado filosófica y cada cosa que me llega en la vida, lo escribo en un papel. Es mi forma de ser, quizás un defecto o una virtud, pero así siempre fuí.
No hay palabras ya que describan lo que me pasa cuando te veo ahí, dormido entre mis brazos, cuando por primera vez dormimos juntos yo sentí algo increíble adentro mío que me horrorizó, pero que no pude evitar sentir y dejarlo que crezca. Esa noche te ví acostado al lado mío, durmiendo, abriste los ojos, me miraste un rato dormido, me sonreíste y volviste a dormirte. Eso me dejó completamente ilusionada de que todo lo que pasaría después, valdría la pena... tengo que aceptar que no me equivoqué.
Todas las noches, dedico algunas horas o minutos, para quedarme pensando en vos. En tu cara, en tu cuerpo, en tu sonrisa, en tus ojos, en tu voz, en tus mimos, en tus ideas, tus proyectos, y tomo mi tiempo para acomodarme a cada uno de ellos. Porque eso es lo que quiero para toda la vida, y por más que suene loco y hoy tenga 17 años y eso quizás me juegue en contra, no siento que sea una locura, sino una muestra de que realmente quiero pasar el resto de mi vida al lado tuyo, haciendo lo que más nos gusta hacer, creando cosas, cumpliendo sueños, amándonos todos los días más, crecer juntos, que me enseñes y enseñarte algo nuevo cada día... ese es hoy el futuro que más deseo y no quiero que eso se rompa por nada en el mundo.
Perdón si algunas veces soy insoportable, mal humorada, caprichosa, histérica, mal hablada, loca y bipolar. Todos los días intento evitar cada defecto, todos los días intento convivir sin ellos e intento amoldarme a tu forma de ser.
Cuando digo que para mí sos perfecto, no es una cargada... siempre te digo que cada uno es perfecto a su manera, con sus defectos y sus virtudes, y vos lo sos para mí... para mi modo de ver las cosas, para mi vida sos perfecto y te eligiría una y mil veces más.
No quiero aburrirte tanto así que voy a intentar acabar con esta carta que quizás te empalague demasiado... intento ser lo más fría que puedo y juro, be, que no puedo.


Felices 8 meses de compartir esta locura tan grande y tan hermosa, juntos.
¡Te amo con locura, cerdito!

domingo, 4 de diciembre de 2011

Penas

Podés llenarte la casa de cosas nuevas
comprar un millón de ropa para borrar las penas.
Podrás cantar toda la mañana en el trabajo,
sonreír a tu madre, a tu padre, a tu hermano,
llegar a tu casa solitaria
y no olvidar que todo eso fue una farsa.
Podrás gritar de alegría en un segundo,
haciendo creer que gira alrededor tuyo el mundo,
pero ser aquello que no podés ser
aquello que aún hoy, te hace enloquecer.
Bailá, brillá, cantá, jugá, animate y divertite
esta noche, nena... ya no puedes aburrirte.
En un rincón de ese bar,
tu otro vos espera regresar
para llorar en su casa
aquel amor que ya no está.