domingo, 17 de mayo de 2020

Plena y tonta


Un cuerpo que parece no pertenecerme,
una lágrima detrás de una sonrisa,
una caricia ocultando el puñal,
una marea sin brisa.

Siempre escondida de todos
Siempre odiándome frente al mundo
Buscando la verdad en otros ojos
Encontrándola en los tuyos.

Por fin, entera y rota
Me siento plena y tonta
por no haber sido más audaz
de no abrir los ojos un tiempo atrás. 

En una escala de valores
mi locura y tu amor
un poco menos tu atributo
un poco más, lo tengo yo. 

Tan distintos,tan iguales
tan nacidos para amar
resulta ser indispensable
la razón de quedarme acá.

BC

martes, 12 de mayo de 2020

Te veo


Te veo venir a despertarme a la mañana, con olor a capuccino calentito y bien azucarado.

 Te veo en mi plato de sopa de cabellos de ángel con mucho queso que me preparé hoy.

Te veo en el reflejo de mi espejo cuando me río de un chiste malo y se me achinan los ojos igual a vos.

Te veo en las plantas de cualquiera, y en el amor por la jardinería de los demás, ese que nunca pudiste convencerme de que me guste como a vos.

 Te veo en el cielo, cuando tomo sol y te traigo conmigo a escuchar música.

Te veo en la vereda con un mate y una anécdota.

 Te veo en las películas de terror más malas y te veo en las dramáticas con una caja de pañuelos al lado, dispuesta para llorar.

Te veo en el invierno frío y húmedo de la ciudad, en una estufa prendida hirviendo y con las manos escondidas en el pulóver.

Te veo en mis manos, tan iguales a las tuyas llena de tus anillos que aún conservo.

Te veo en una playa mirando distante el agua a la que tanto miedo le tenías.

Te veo llegar del trabajo, dejando a tu paso el olor de tu perfume como si recién te lo acabaras de poner.

Te veo en un cigarrillo en la soledad de la madrugada.

Te veo en las series que te terminaste en un día.

Te veo en tu amor por las cosas simples.

Te veo en las manualidades que hacías por placer, en tus bolsos hechos con trapos de rejilla, las macetas decoradas y en el suvenir por mi recibimiento que jamás pude entregarle a nadie.

Te veo en San Blas, caminando de la mano conmigo esas cuadras tan largas que caminabas dos veces para irme a buscar al colegio.

Te veo ayudándome con tareas que te costaban tanto entender, pero lo intentabas para resolverlo juntas e irnos a dormir una siesta.

Te veo en las tardes pintándote las uñas.

Te veo en la ropa hippie, esa que te vestía de domingo a domingo que te quedaba como a nadie en el mundo.

Te veo en una canción de amor de Luis Miguel y una canción de paz de Kameleba.

Te veo encerrada en el lavadero, escuchando música y lavando ropa cantando como si estuvieras sola.

Te veo en los consejos que nadie más me va a dar.

Te veo en los abrazos antes de irme a dormir.

Te veo cuando me acurruco en el sillón y me quedo dormida.

Te veo en cada espacio que ocupamos.

Te veo en el silencio de la noche y el ruido del día.

Te veo en los sueños que me regalas de vez en cuando.

Te veo en esta foto y me traslado con vos. Ahí, cerquita siempre, con el calor de tus besos ruidosos. Con un abrazo cálido de mamá se van los problemas. Tu voz en mi memoria como la más dulce melodía. Tu risa… tu hermosa risa cuando llegaba a casa porque ya todo estaba bien, porque estaba sana y salva en tus brazos. 
Te veo siempre conmigo...por suerte.

jueves, 7 de mayo de 2020

Para el futuro

Me imagino a mí cuando tenga hij@s, cuando tengan la edad suficiente para preguntarme por su abuela y me dio miedo no saber cómo resumir quién era ella e intentar transmitirles un amor que no van a poder sentir porque no la conocieron. 
Me pregunto qué les diría para enternecerl@s y que al menos sientan algo de afecto. También me pregunto si me enojaría porque no la pueden querer ¿Me enojaría? ¿Me haría mal que no puedan llegar a amarla ni un cuarto de lo que yo la amo? 
Por otro lado, siento que voy a pasar mi vida entera hablándoles de ella para traerla siempre al presente como si, en algún punto, estuviera ahí. Conociéndola, sabría que tendría el amor más puro y sincero y vendría a visitarme más seguido. 
Abro mi corazón para contar algo que pasó antes de que supiéramos que estaba enferma. Ella me pedía ser abuela todos los días, como si supiera que le quedaba poco. Me repetía constantemente: "¿Y si me muero y no conozco a mis nietos?" Y yo la puteaba, minimizando su miedo. "Mamá, no te vas a morir hasta los 80 años y creeme que para esa edad vas a tener aunque sea uno mío. Dejate de hinchar las pelotas". Al tiempo, todo se rompió y el tema salió otra vez. 
Me puse a llorar como loca, sentí una culpa en el pecho imposible de transmitirles. Le pedí perdón y le prometí que sus nietos la iban a amar tanto como yo. 
De pronto, pasaron casi dos años y me viene esta incertidumbre de ser capaz de transmitir algo tan gigante y maravilloso como mi vieja ¿Cómo hacer que alguien que no tuvo la posibilidad y la suerte de compartir un minuto con ella, la quiera? 
Estando enferma, me dijo algo y lo llevo conmigo para siempre. Algo que me hizo llorar tanto que ahora que lo recuerdo, me hace lagrimear como en ese momento y que resume, en una simple frase, todo lo que ella significó. Eso que, posiblemente, haría que cualquier persona que no la conoció, la quiera un poco aunque sea, porque demuestra lo sensible, lo madura, lo maravilloso, lo simple, lo concreto y lo dulce que ella era.
Me dijo: "No te preocupes por lo de los nietos. A este mundo vine para ser tu mamá... la mamá de Jonás y Betsabé y creo que lo hice bien ¿No?".
Eso era. Eso es. Todo amor en una frase. Y sí, es lo mejor que hiciste. Te lo contesté en ese momento y lo vuelvo a hacer ahora y cada día.  
De pronto me doy cuenta que todo esto que escribo es para el futuro. Para que en vez de contar... lo lean y lo entiendan. Pasar este amor interminable de generación en generación. Que quede congelado para siempre en el tiempo, escrito por mí y para todos. Que quede intacto y eternamente como mi mamá en este plano, en mi vida y en mi alma.

No encajo acá

La vida no resulta como esperaba. Uno tiene la ilusión de que las cosas van a salir como te las imaginaste de chica... esas ideas que te hicieron creer que eran posibles de "vidas perfectas y geniales". 
Una familia gigante, llena de amor para darte y la eternidad de personas que querés. 
Qué distinta es la realidad, qué distinta la tristeza cuando la sentís realmente y ya no la imaginás como algo lejano, porque está ahí... destrozando cada parte de vos para recordarte que la vida no es como la idealizaste. 
Uno puede decidir acciones/ situaciones cotidianas como qué comer o en qué gastar lo poco que ganás, pero la vida no. Esa no la decidis vos.
"Esto es lo que hay, es lo que tenés. Vivilo como puedas, transitalo como te salga y no te olvides de quererte, porque si no te querés, no podes querer a nadie", me dicen. ¿Vos qué  sabes de amor propio, si nunca te miraste en un espejo y te acariciaste? 
Y paso a paso, tiempo al tiempo y todo calma. Y resulta que yo todavía no encajo en esto y no se si quiero hacerlo. ¿A dónde quiero encajar? La pieza del rompecabeza se perdió hace tiempo y ya no salgo a buscarla, porque resulta que te acostumbras a vivir sin ella. Si el mundo te pide mil piezas, yo prefiero novecientas noventa y nueve. 
Empiezo a creer que me gusta estar rota porque te descubrís por completa, se te sale la careta llena de prejuicios y te empezas a querer, pero de verdad. Te miras al espejo y te acariciás porque te hace bien y te abrazás a vos mismo. Ya no te gusta que te den consejos que nadie aplica, empezas a entender que vos sos la única persona capaz de hacerte entrar en razón. 
Hacés lo que queres con tu dolor y lo vivenciás sin esperar que el resto te diga que está bien.
Posiblemente te vuelvas a caer y te levantes más fuerte que antes o por ahí no, por ahí no te levantas más y también está bien... La presión de sonreír es sólo para los demás, la sonrisa está dentro y esa es la única que vale la pena. 
Resulta que ya no es necesario encajar en un mundo lleno de imágenes de vidas perfectas que nadie chequea, resulta que la vida es menos satisfactoria y más dolorosa, resulta que vivir es bancarla, cerrar los ojos y seguir, resulta que no encajo acá y está bien... y estoy mal.

martes, 5 de mayo de 2020

Todo bajo control

Después de más de 3 años vuelvo a sentarme a escribir, esta vez sin un por qué. Tal vez la cuarentena de estos tiempos hace que uno vuelva a su viejo amor… La escritura fue mi gran aliada cuando todo se partía por la mitad o para descargarme emocionalmente o para hacerle saber a alguien lo que sentía. En fin, siempre fue mi refugio.
 
Tres años después vuelvo a abrir una página en blanco de Word, esperando que la inspiración entre en mi respiración y salgan por mis dedos, fluyendo como ahora. Imaginándome que todo está bajo control. Pero ¿Lo está?
 
Cuando tenía 13 años me gustaba pensar que escribía para ayudar a las personas. Cada cosa que me pasaba, la plasmaba en una hoja para después subirlo a mi blog para que me lean y puedan salir de situaciones similares a las mías. Creo que siempre fui una tipa con un propósito en la vida tan simple como ayudar, pero que difícil es pedir ayuda. Sigue pasando el tiempo y sigo paralizándome cuando tengo que hablar para pedir. Esto no me lo enseñaron, de hecho nunca hizo falta pedir porque siempre estaba ahí para darme la solución antes de que pudiera hablar. Casi dos años después, no tengo a nadie con un sexto sentido para resolver mi vida solamente mirándome a los ojos. Ahora tengo que hablar y eso me perturba. Me genera inseguridad porque creo que todo lo puedo sola, que todo está bajo control porque me río una o dos veces por día, como si fuera una señal de que estoy bien, de que ya estoy como quiero.
 
Y no, no crean que estoy deprimida, porque a decir verdad, no lo estoy o no lo siento así (esto me genera dudas como cuando los locos dicen que no lo están: ¿La depresión será igual que la locura?) Pero en este caso, me siento bien la mayoría del tiempo y cuando digo la mayoría es cuando no estoy sola. No tengo ganas de llorar, ni ganas de gritar, ni ganas de acabar conmigo. No niego que no sentí ganas de todo eso, pero ya no tengo esa sensación de caída al abismo. Por el contrario, tengo un vuelo extraño por el aire. Me siento flotando en un cielo de emociones lindas y feas al mismo tiempo. De pronto estoy bien arriba de una nube cargada de golosinas y de pronto me caigo como si tuviera una soga con un ancla atada a mi pierna.
 
Ante esa caída me viene una frase de una canción que no sólo es increíble sino que es de mi artista favorito: “Cuando el mundo tira para abajo, es mejor no estar atado a nada”; y sí. Todavía siento ese nudo irrompible en mi tobillo que me obliga a caerme. Todo el mundo habla de “soltar” como una manera metafórica de lo que uno siente al no poder desprenderse de algo/alguien. Les juro… no es metáfora, se siente así, como si estuviera a punto de desgarrarte. Siempre aguanto el llanto para no preocupar y saben qué… a la mierda la fortaleza y que el resto del planeta nos vea como héroes. No soy peor que nadie por mostrarme débil, frágil, rota y vulnerable.
 
Incluso soy mejor, soy yo. No tengo todo bajo control, aprendo a descontrolarme cuando quiero porque puedo, porque todavía sigo viva y por lo tanto, puedo mandarme todas las cagadas que merezco mandarme, puedo estar triste, puedo decir que no, no estoy feliz pero tampoco deprimida.
 
Soy esto, todavía estoy conociéndome. Aprendo a quererme destruida, aprendo a vivir sin lo que más quiero, aprendo a vivir con esta versión de mí, tan distinta a como fui. Ni buena ni mala, otra versión, otra faceta, otro yo.
 
Ya no quiero cambiarme, ya no quiero volver a ser quien era. Soltar no es mi modo de enfrentarme a ésta pérdida… mi método es otro: Flotar con ella, bien arriba. Cayendo y planeando hasta no estar más. Mientras no vayamos de la mano, aprendo a agarrarme muy fuerte de la soga para ver las cosas desde lo alto. Y con esta vista, uno ve todo diferente. Ve una realidad paralela. Hay que estar en la mierda, en este pozo para encontrar el brillo en lo opaco.
 
Así que no, no tengo todo bajo control. La Betsabé de hace tres años, escribía para ayudar a otros. Esta Betsabé se escribe a sí misma, ayudate…ayudame.