Pensar ahora en vos al escribir estas breves palabras, pensar ahora que miro la ventana, veo a esa señora pasar con un nene de la mano, ver a aquel perro ladrar en la terraza, aunque sea en lo más mínimo me hace pensar en vos. No entiendo el sentido de lo que escribo, porque aunque intente buscar la coincidencia entre alguna cosa que veo y vos... no la encuentro.
Será producto de mi imaginación que al pararme bajo la lluvia o esconderme de ella, sienta que estás ahí. Cubriéndome con tu abrigo o riéndote bajo un techo. La lluvia la aborrezco desde muy chica, siempre me prohibían todo por la lluvia y hoy, después de haber compartido una noche de lluvia con vos, caminando abajo de ella y riéndonos, hoy más que nunca me encanta y disfruto mirarla. Disfruto escuchar el ruido de las gotas chocando con el piso, con la pared, con las rejas, con lo más diminuto, es un placer. Un placer del que no quiero dejar de formar parte.
Hubiera deseado siempre querer la lluvia y no odiarla como lo hacía, pero gracias a que vos estás acá... hoy es mi mayor compañía.