lunes, 20 de mayo de 2013

Vos sos tu propio dueño


¿Quién te dice qué hacer? ¿Quién te obliga a buscar lo que tanto anhelás? ¿Quién te puede enseñar qué está bien y qué está mal? ¿Quién es dueño de tus esfuerzos? ¿Quién te prohibe ser feliz? Pretendemos cambiar el mundo, nos quejamos del otoño, del invierno, de la primavera y el verano… nos quejamos de la inmadurez, del tiempo, de lo absurdo, de lo lógico. Eso, sólo nos quejamos.
Las cosas están para disfrutarlas, vivirlas, quererlas, aprovecharlas, extrañarlas, llorarlas ¿Quién te va a decir qué es lo mejor para tu vida? Todo aquello que queremos, a veces no se consigue o simplemente no existe, pero qué importa. Cada uno es dueño de lo que desea, de sus anhelos, de sus sueños, de su vida y nadie puede romperte la ilusión de llegar a dichos objetivos.
Todos deberíamos aprender a pisar descalzos, sonreír porque sí, decir “te quiero” y “te extraño” cuando realmente se sienta… todos deberíamos aprovechar cada minuto que tenemos de vida, cada segundo es uno menos para vivir.
Vuelvo atrás y me vuelvo a preguntar ¿Quién puede decirme qué hacer? La felicidad está en uno mismo, hay que aprender a encontrarla y la desilusión es parte de esa felicidad, porque todo lo malo, algo bueno te trae.
¿Te vas a rendir? Ya vendrá lo bueno, y yo también lo estoy esperando…