domingo, 4 de diciembre de 2011

Penas

Podés llenarte la casa de cosas nuevas
comprar un millón de ropa para borrar las penas.
Podrás cantar toda la mañana en el trabajo,
sonreír a tu madre, a tu padre, a tu hermano,
llegar a tu casa solitaria
y no olvidar que todo eso fue una farsa.
Podrás gritar de alegría en un segundo,
haciendo creer que gira alrededor tuyo el mundo,
pero ser aquello que no podés ser
aquello que aún hoy, te hace enloquecer.
Bailá, brillá, cantá, jugá, animate y divertite
esta noche, nena... ya no puedes aburrirte.
En un rincón de ese bar,
tu otro vos espera regresar
para llorar en su casa
aquel amor que ya no está.