Con el paso del tiempo uno va superando pequeñas cosas, detalles que en otro momento quizá no fueron tan pequeños. Hemos vivido (y la seguimos viviendo) una vida llena de sorpresas buenas o malas, cada uno reacciona a su manera. Tengo la curiosidad de buscarle al conflicto un por qué, darle una conclusión, una forma de exterminarlo aunque sea bueno o malo; el hecho es que a veces uno no encuentra el por qué. ¿Por qué la gente se va? ¿Por qué la gente lastima? ¿Por qué la gente sufre? ¿Por qué la gente vuelve? El por qué es sencillo: la vida es una sola, la gente vive a su manera. Busca remedios para los dolores, busca la felicidad en la tristeza, busca el maldito conformismo. ¿Y saben qué es peor? Jamás alguien está conforme, no existe la conformidad cuando uno tiene problemas. No existe el optimismo cuando se sufre y aunque esta esté, no parece existir. Tenemos miedo cuando debemos enfrentar algo y eso nos deja parados en el mismo lugar donde empezamos. Parece no tener nunca un fin; es peor cuando uno es el problema, cuando uno mismo se vé un problema en sí. ¿Cómo se extermina? ¿Cómo nos damos una conclusión? Pueden pasar muchas cosas y la más simple es la nostalgia. No se entiende el hecho por el cual uno siempre termina en ella, simplemente es así y a ella siempre se llega cuando se trata de problemas. ¿El optimismo, la conclusión, la felicidad, el remedio y la conformidad? ¿A dónde se van todos ellos cuando el problema llega para quedarse? Nunca se van, sólo que no los vemos. La nostalgia es más fuerte que ellos...
Betsabé .-