Probablemente llegue el día en que me ponga a analizar cada paso que he dado durante estos años, cada pisada en falso, los derrumbes, los levantamientos, la protección de aquel momento, la compañía de algunos, la huida de otros y todos me llevarán a sonreír. En algún punto, pude ser feliz, pude sonreír más de lo que he llorado.
Claro está que eso no pasará hoy, no... hoy no.