Analizo cada tramo de mi cuerpo con la sed de tus besos. Analizo la necesidad de mis ojos de volver a mirarte una y otra vez, sin encontrar más que la expresión de tu mirada. Te busco en cada rincón de cada lugar que habitamos con el paso del tiempo y te vuelvo a encontrar sonriéndome en aquel banco. Todo cobra sentido al tenerte ahí, todo se vuelve claro, nítido, cálido y con esperanza.
La necesidad se vuelve pesada y desesperante y pienso una y otra vez: "¿Te necesito?" y de nuevo recorres mis recuerdos para nuevamente pensarte en el día. No existe sentimiento que pueda describir lo que mi alma siente al pensar, no existe forma de hacértelo entender y que todo esto se vuelva fácil. Un abrazo, un beso, una mirada, una caricia, una palabra y una lágrima con cada una de ellas, yo me conformaría... pero esto va más allá y mi amor, lo tenés que buscar.