Las situaciones a veces son más complicadas de lo que parecen. Perderte fue un golpe increíble, como si todo mi cuerpo comenzara a derretirse, como si un millón de agujas clavaran en el pecho y no te dejaran respirar, como morir y querer revivir.
No entiendo en qué momento pasó lo que pasó, ni que fue lo que te llevó a todo esto. No entiendo cómo te pudiste arruinar la vida así, cómo quisiste lastimarme... cómo te dio la cara para hacerme sufrir. ¿El amor, dónde quedó? Lo guardaste un segundo y lo metiste en un bolsillo para pensar en vos, en tu egoísmo de siempre. Decime... ¿A dónde quedaste después de todo esto?
Quizás porque te amé demasiado te di el espacio de que me hagas lo que me hiciste, quizás porque te brindé más que a cualquier otra persona, quizás porque te creí más, quizás porque te hice creer que eras más... quizás fue mi culpa y hoy las estoy pagando. A lo mejor el tiempo nos vuelva a juntar, a lo mejor no tenga tiempo para darte y no tenga fuerzas para quererte... A lo mejor eso era todo y ya no hay más. A lo mejor me veo mejor sin vos, a lo mejor me estás pensando día y noche, a lo mejor llorás. A lo mejor... mejor no.