Fue suficiente con sólo mirarte
para sentir el amor que tenemos.
Fue suficiente escucharte
para entender que estamos enteros.
Si pudiera dejarte tranquilo,
todo esto pasaría más rápido
y no existiría este miedo
de perdernos en el llanto
buscando respuestas absurdas
y combatir miedos inmundos.
Tranquilo hermano mío
todo esto pasará en un pestañeo
y tendremos esas mismas ganas
de conquistar al mundo entero.
Continúo buscándote
en los rinconcitos de esta habitación
donde pasamos tantas alegrías
y hoy es desolación.
Aún sin tiempo,
estaré para iluminar tu camino
seguirte en esto que es la vida
y acompañarte sin miedo alguno.