En un abrir y cerrar de ojos, respiré y sentí tu olor. Me confundí... no supe aceptar que algo raro estaba pasando dentro mío aquella noche y olvidé por completo el motivo de mi tristeza. ¿Qué estará pasando? Me pregunto cada tanto y sólo sonrío y pienso que fue todo un sueño, pero ahí estás de vuelta para recordarme lo mucho que me gusta hablarte...
No se distinguir entre el bien y el mal, entro en pánico, sonrío y digo incoherencias para hacerte bien aunque sea un instante, para hacerte olvidar de todo aquello que te perturba y que yo no se que está allí. Decime hacia dónde estamos yendo y cuál es el propósito para que hoy esté acá, al lado tuyo, acariciándote y buscando alguna respuesta.
Quisiera que fueras mi guía y contestes todas mis dudas, pero mientras tanto quedate... quedate un rato más.