miércoles, 29 de agosto de 2012

Hubiera deseado que después de ese tramo, en donde la vida nos ha dejado pisoteados por un sin fin de catástrofes humanas a las que llamamos "decepción", no me paralice a la hora de volver a tomar otra decisión. Sólo así, de esa forma, yo no hubiera caído tantas veces en ese mismo pozo para destrozar, una y otra vez, el corazón que fue feliz más de mil veces pero infeliz, 10 veces más.
Hoy la vida ha tomado otra iniciativa, ha cumplido con mis expectativas, logré cosas que siguen enorgulleciéndome al punto de causar en mí, la sonrisa que tanto esperé por años. Tengo todo lo que quiero tener... y también, un poco más. Sigo disfrutando de cada minuto al máximo, sonrío porque hay que sonreír, canto porque hay que cantar y sobretodo vivo, porque la vida es así.