viernes, 10 de agosto de 2012

Desde el primer momento en que cruzamos mirada, desde ese instante se puede decir que el tiempo comenzó a pasar con mucha más rapidez de lo que acostumbraba.
Haberte visto ahí, haberte encontrado aquella vez, haber puesto todo de mí, haberme enamorado... siempre va a haber algo por lo que hoy esté acá, escribiendo esto y dedicándotelo a vos. El motivo más sincero de tomar este lápiz y este papel y dejar volar mi imaginación, es el amor incondicional que siento por alguien... ese alguien que hasta hoy sigue volando mi cabeza a todas horas. Ese alguien de quien no puedo desprenderme sin necesidad de querer volver a juntarme. Ese alguien que ilumina una noche con una sonrisa y que me llena el alma de alegría. Ese alguien que no quiero dejar pasar.
Aún sigo buscando la forma de lograr tu felicidad absoluta y acariciarte el corazón con un beso. Recuerdo cuando me dijiste que la forma en que nos conocimos, había sido la despedida de todo aquello que veníamos haciendo mal. Hoy creo que más que eso, fue una salvación de todo lo que nos venía pasando.
No quiero hacerte leer demasiado, cosas que hoy por hoy, quiero creer que ya las tenes en tu cabeza. Sólo me surgieron unas inmensas ganas de expresarte una vez más lo que te digo a diario: Te amo y con toda mi alma.