viernes, 8 de abril de 2011

Volver a ella .-

Nuevamente, él aparece entre los escombros de un amor que ya no pertenece a este lugar. ¿Qué hacés acá? ¿Qué buscás de ella? ¿Cómo podés seguir entrometiéndote en alguien a quien ya le hiciste mucho daño? Ella no comprende, no sabe bien el por qué de todas sus preguntas. Ella, incluso, piensa que ya todo va a estar bien, que va a poder deshacerse de quien alguna vez tuvo la suerte de conocerla. Más de una vez logró ese cometido en su vida: decir no y correr con la seguridad de evitar el llanto hasta dejarla en un rincón de un lugar llamado autoestima; ese lugar al que no pertenece, el lugar oscuro de sus propias caídas. Ese vacío que ella siente, son las inmensas ganas de poder gritar lo mucho que necesita de él, del hombre que nunca supo decidir sobre sí mismo. Del hombre que buscó, encontró y luego marchó, para volver tiempo después. Ella todavía comete el error de salvarlo, todavía le siente el gusto dulce de una mirada desanimada. Todavía entiende que no hay un "después", sino un "siempre". Ella no sabe cómo volver a arriesgarse a un amor tan frágil como el de ellos. Un amor que no busca más que compañía y a la vez, venganza. ¿Qué pensarán ellos cuando se ven? ¿Qué dirá él con respecto a ella y a su cobardía? ¿Qué pensará él cuando la despide? Ella sólo dirá adiós, con el deseo de que no sea la última vez que lo vea...