jueves, 1 de julio de 2010

Sueños.-

¿Por qué a veces las cosas no salen como uno quiere? Sería indescriptible mover un dedo y lograr lo que la gente llega a lograr en años. Sería hermosa la sensación de sentir ese poder de querer y tenerlo todo. De todas formas nadie lo puede hacer, lo cual nos da ese respiro de saber que no somos los únicos que no podemos acceder a las mismas cosas.
Cuánta armonía sentí hoy cuando me acosté, cerré los ojos y pensé en todo lo que quería y lo que yo tengo realmente; no me fue muy difícil entender que era un sueño despierto, lo que sí me costó entender es porque estaba tan lejos de aquello que resulta ser algo inalcanzable. Indigna a veces la prioridad que tienen algunos, pero nada nos da más fuerzas que encontrar a otro que se encuentra igual o similar a vos y aunque sea una indignación la transforman en sueño y es lindo soñar (aunque no siempre).
En el peor de los casos solemos perder esas cosas o esas personas que soñamos. Ya sea un objeto o alguien en particular, PERDER, por naturaleza, es frustrante. Pero si a la frustración de perder, le incorporás un sueño perdido, puede llegar a dejarte en la ruina ya sea material o espiritualmente.
A lo que quiero llegar es que de todas formas, ruina que pasemos, ruina que nos convierte en personas más fuertes y ruinas que ya no son ruinas hacen seguir soñando e imaginando algo perfecto. Aunque si bien, soñar no es difícil, lo difícil está en volver de ahí. Comprendamos que la palabra soñar es llegar a otro lugar sólo con la imaginación y si de esa no volvemos, a lo mejor ya no estarán soñando, simplemente están llegando a dicho sueño.

Betsabé .-