domingo, 21 de febrero de 2010

Algo que escribí en diciembrE.-

Es algo normal que en el proceso de una relación hayan preguntas, dudas, respuestas que descubrir, sentimientos, tristezas, muchas alegrías, discuciones, peleas y seguramente una gran cantidad de cosas por hablar. No me sorprende decir que cada pareja sufre este tipo de cosas, lo simple y humano es a la vez una gran caja de sorpresas.
Las veces que nos hemos preguntado: "¿SERÁ PARA MÍ?" son interminables, las veces que hemos dejado que pase el tren para subir a otro que no valía la pena o simplemente las veces que nos dejamos llevar por palabras que como lo dice: son palabras que van y vienen. Las preguntas hechas durante horas, días, semanas y quizá meses y cuando por fin encontrás la respuesta, ya es tarde; esa persona ya no está. O las veces que nos hemos sentido orgullosos pensando en lo bueno de ser una persona libre, pero como nos duele saber que nadie nos puede llegar a querer de la forma que deseamos o simplemente sentirnos mal por no saber enamorarse y querer a alguien.
¿Cuántas veces tropezamos? Son cantidades incontables que a lo mejor alguno y alguna pudo haber llegado a desifrar porque ya se cansó de sentirse usada, lastimada y hasta tal vez sentimos que no tenemos suerte en el amor y que nadie nos quiere. Pero... ¿Saben qué? Nunca en la vida se den por vencidos, cuando menos lo esperás te llega sin haber pedido ni siquiera una mísera mirada de otro. El hecho de siempre estar esperando a que llegue esa persona, hace que tarde más en aparecer. Quizá sea eso lo que el amor nos pide. Que pasemos totalmente desapercibidos y aunque no lo crean, ESA persona que jamás imaginamos que íbamos a mirar, terminamos mirándolo, comprendiendo que al fin encontramos alguien que nos quiera realmente y que nos diga cuanto nos quiere y piense en un futuro mirándonos a los ojos.Y ahí van a entender y van a poder desifrar lo maravilloso que es enamorarse y sentir que ambos se sienten igual.
No es necesario tener una cierta edad para creer en que existe el amor, a cualquier edad nos enamoramos y a cualquier edad podemos encontrarnos con otro que nos quiera de la misma forma. No es necesario tener una mente brillante y contar con una madurez extrema para ser más listos a la hora de amar. Ni siquiera es necesario pensar en que existe el amor, quizá te venga de repente y te sorprenda demostrándote que aunque vos digas y pienses que el amor es toda una mentira y que no hay una persona para cada uno, exista y te deje simplemente deslumbrado.
Nunca es tarde para querer a alguien y nunca es tarde para hacérselo saber. Simplemente es necesario dos cosas: Querer y dejarse querer.-