"Esa expresión cuando fruncías tus cejas, cuando acomodabas tu pelo tras tu oreja, tu sonrisa tan distante, escondiendo tristeza, tus ojos grandes y oscuros, tus gestos al enojarte, tu forma de vestir, tu voz tan imperfectamente perfecta, tu música, tu vida, tus fotos... acá estás más lindo que nunca, un paisaje distinto, una luz de felicidad brillando en aquel costado, un toque rústico pero increíble. ¡Qué lindo sentarnos en el pasto a pasar el rato, pasando la vida y vos ahí viviéndola conmigo!" Todo esto escribía ella en su cuaderno hace un tiempo, hoy sólo es un recuerdo... un recuerdo que no quiero borrar, pero tampoco recordar para siempre.